Inicio › Blog Maker › El presupuesto

Cómo armar el presupuesto que le mandás al cliente

Guía de costos · Sharvis Lab · Actualizado en 2026

Ya sacaste el número. Ahora hay que presentarlo de forma que se entienda, se acepte y no se discuta línea por línea. Cómo se arma y qué cláusulas te evitan problemas.

Cuánto detalle mostrar

Este es el primer dilema y tiene una respuesta clara: agrupá.

Un presupuesto que desglosa todo —tantos gramos de material, tantos minutos de máquina, tanto de amortización, tanto de energía— invita a que el cliente negocie cada línea. «¿Y si uso un material más barato?» «¿Por qué me cobrás electricidad?» Te ponés a defender centavos y perdés la conversación.

Pero tampoco un número solo y pelado. Eso se lee como arbitrario y no da con qué compararte.

El punto justo son tres o cuatro líneas agrupadas:

ConceptoDetalleImporte
Diseño y preparaciónVectorizado y archivo de producción$18.000
Producción40 piezas · material y máquina$96.000
TerminaciónLijado y embalaje$12.000
Total$126.000

El material y el tiempo de máquina van juntos adentro de «Producción». El cliente ve de qué se compone el trabajo sin tener con qué discutir cada insumo.

El diseño sí va en línea propia, siempre. Es la única separación que conviene mantener visible, porque es la que te permite cobrar distinto al que trae el archivo hecho.

La validez: la cláusula que no podés omitir

En un contexto donde los insumos cambian de precio seguido, un presupuesto sin fecha de vencimiento es una promesa abierta que te puede costar caro.

El cliente que te acepta un presupuesto de hace dos meses tiene razón formal: vos se lo diste. Y si el material subió, la diferencia la ponés vos.

Presupuesto válido por 7 días desde la fecha de emisión.
Pasado ese plazo, sujeto a revisión según costos de insumos.

Siete a quince días es razonable para trabajos chicos. Si el plazo de producción es largo, podés agregar que el precio se mantiene si el anticipo se paga dentro de la validez — así el que confirma rápido queda cubierto.

Qué NO incluye

Las exclusiones explícitas evitan la mayoría de los conflictos. Suenan defensivas pero hacen lo contrario: le dan al cliente certeza sobre qué está comprando.

Revisiones: un número, no una promesa

Ya lo dijimos en el artículo de diseño y se repite acá porque es donde más margen se pierde: poné un número.

«Incluye hasta 2 rondas de ajustes. Una ronda es un conjunto de cambios enviados juntos. Rondas adicionales: $X.»

Nunca «revisiones hasta tu satisfacción». Suena generoso y es trabajo infinito por precio fijo.

Condiciones de pago

Dos cosas que conviene dejar escritas:

Aclará los medios de pago aceptados y, si hacés diferencia entre transferencia y otros medios, ponelo ahí y no en la conversación posterior.

Cuando dicen «está caro»

Va a pasar. La respuesta importa más que el precio.

Lo que no funciona: bajar el precio ahí mismo. Si cedés apenas te lo piden, le estás enseñando al cliente que tu primer número era inventado — y que siempre conviene pedir descuento.

Lo que sí funciona es preguntar y ajustar el alcance:

Si el cliente compara con alguien que cobra la mitad, casi siempre el otro no está contando la amortización ni su propio tiempo. No es que sea más eficiente: es que todavía no hizo la cuenta.

Estructura mínima

Encabezado con tu nombre y datos de contacto · fecha · datos del cliente · descripción del trabajo en una o dos líneas · las 3-4 líneas de conceptos con importes · total · plazo de entrega estimado · validez · condiciones de pago · exclusiones · revisiones incluidas.

El formato

Mandalo en PDF, no como texto suelto en WhatsApp. Un PDF con tu nombre arriba se lee como documento, se puede reenviar a quien decide, y no se pierde en el hilo de mensajes.

No hace falta que sea sofisticado. Prolijo, legible y con tus datos de contacto visibles alcanza y sobra.

Guardá todos los presupuestos numerados. A los seis meses vas a querer saber qué le cotizaste a quién, y cuál era el precio de ese trabajo que ahora te vuelven a pedir.

Calculá antes de presupuestar → Sacá el número con todos los costos adentro, y después armá el presupuesto con estas líneas.