Cuánto cobrar por hora en un taller
Casi todo el mundo hace esta cuenta mal de la misma manera, y el resultado es una tarifa que queda cerca de la mitad de lo que debería. El error está en un solo número.
La cuenta que todos hacen
«Quiero ganar tanto por mes. Trabajo 8 horas por día, 5 días por semana, o sea 160 horas. Divido y listo.»
Y acá está el problema
Esas 160 son horas trabajadas. La tarifa se calcula sobre horas facturables, que son muchísimas menos. Confundir las dos es el error más caro del trabajo independiente.
Dónde se van las horas que no facturás
Hacé el ejercicio una semana: anotá en qué se te va el tiempo. La lista es siempre parecida.
- Responder consultas. Mensajes que preguntan precios, plazos, si hacés tal cosa. Muchos no terminan en pedido.
- Cotizar. Cada presupuesto lleva tiempo, y una parte importante no se convierte.
- Comprar y buscar insumos. Cotizar proveedores, hacer el pedido, recibirlo, ir a buscarlo.
- Mantenimiento y limpieza. Todas las semanas, sí o sí.
- Trabajos fallidos. La pieza que salió mal y hay que rehacer. El material lo perdés, pero el tiempo también.
- Administración. Facturas, cobros, seguimiento de quien no pagó, el monotributo.
- Aprender. Un material nuevo, una técnica, una actualización del software.
- Entregas y coordinación. Embalar, despachar, coordinar el retiro.
Sumado, esto se lleva típicamente entre el 35 y el 50 % de la jornada de un taller chico. O sea que de 160 horas mensuales, las facturables quedan entre 80 y 105.
Si necesitás $800.000 al mes: dividido 160 horas da $5.000. Dividido 95 horas facturables da $8.400. Es la misma persona, el mismo mes y el mismo objetivo — pero una tarifa te deja corto todos los meses y la otra no.
Los costos fijos van antes que tu sueldo
El otro error es calcular sobre lo que querés ganar, olvidando que el taller gasta aunque no produzca.
Hacé la lista de lo que pagás todos los meses exista o no trabajo:
| Concepto | Ejemplo mensual |
|---|---|
| Alquiler o proporción del espacio | $120.000 |
| Luz, gas, internet | $80.000 |
| Monotributo | $45.000 |
| Software y licencias | $25.000 |
| Fondo de mantenimiento | $40.000 |
| Insumos generales de taller | $30.000 |
| Total de costos fijos | $340.000 |
Valores de ejemplo. Armá tu propia lista — es un ejercicio de media hora que hacés una sola vez.
La fórmula completa
(340.000 + 800.000) ÷ 95 = $12.000 por hora
De $5.000 a $12.000. Más del doble que la cuenta ingenua del principio, y esto antes de sumar material, amortización y energía, que se cobran aparte en cada trabajo.
Si ese número te parece alto, mirá el otro lado: es el que hace que el taller cierre. Cobrar $5.000 no te hace más competitivo, te hace insostenible. El taller que cobra barato no dura, y eso también lo nota el cliente.
Lo que un independiente tiene que agregar y no agrega
Si venís de trabajar en relación de dependencia, hay cosas que antes venían incluidas y ahora las pagás vos:
- Vacaciones. Nadie te las paga. Si querés tomarte tres semanas al año, ese ingreso tiene que estar en los otros once meses.
- Enfermarte. Una semana sin poder trabajar es una semana sin facturar.
- Aguinaldo. No existe. Si lo querés, lo generás vos.
- Jubilación. El aporte del monotributo es mínimo. Lo que quieras además, sale de tu tarifa.
La forma práctica de incorporarlo es bajar las horas facturables anuales. Si te tomás tres semanas, no trabajás 12 meses: trabajás unos 11. Dividí el objetivo anual por las horas que realmente vas a facturar en el año, no por las de un mes ideal repetido doce veces.
Contrastar con el mercado
El número que sale de esta cuenta es tu piso: por debajo de ahí trabajás a pérdida. No es necesariamente tu precio.
Después mirás qué se paga en tu zona y tu rubro. Pueden pasar tres cosas:
- El mercado paga más que tu piso. Cobrá lo que paga el mercado, no tu piso. Tu cuenta te dice cuánto necesitás, no cuánto vale tu trabajo.
- El mercado paga parecido. Estás bien posicionado.
- El mercado paga menos que tu piso. Acá no bajes el precio: revisá los costos, buscá un nicho donde se pague mejor, o aceptá que ese trabajo no conviene. Cobrar por debajo del piso no es competir, es financiarle el trabajo al cliente.
«Lo hago barato porque recién empiezo y necesito clientes». El problema es que los clientes que consigas con ese precio son los que te eligieron por el precio, y cuando subas se van. Terminás con una cartera que no te deja crecer. Si querés hacer una concesión inicial, hacela por tiempo limitado y decilo: «precio de lanzamiento hasta tal fecha».
Cada cuánto revisarla
En un contexto de precios cambiantes, cada tres meses como mínimo. Los costos fijos se mueven, los insumos se mueven y el precio de reposición de tu equipo se mueve.
Poné un recordatorio. Una tarifa calculada hace ocho meses no es una tarifa: es un recuerdo.
Sacá tu tarifa real → Cargá tus costos fijos, tu objetivo y tus horas facturables, y obtené el piso por debajo del cual no conviene trabajar.